Justificación por fe sin obras y seguridad de la salvación

A muchos que conocen de doctrina quizás les parezca contradictorio este artículo, pero aunque no lo parezca, me precio de ser un hijo de la fe católica y apostólica. Muchos me dirán quizás: “Pero fuiste protestante y algo te queda”, y aún así mi respuesta es “No”.

Lo que sucede es que algunos también olvidan a San Agustín de Hipona, que antes de ser reconocido como santo se apartó de la fe católica y apostólica y de la Iglesia y se fue a las sectas de su época y acabó sin fe, pero su madre, Santa Mónica supo como ponerse en las manos de Dios para el logro de rescatar a su hijo querido, y ella supo qué cosas creía su hijo que eran ciertas. Y dos de ellas son estas.

He venido hablando de la misericordia y el amor de Dios con aquel que está empezando en el Camino que es Cristo, y también se trata del que está como Agustín, queriendo regresar después de haber perdido la fe. Y estas doctrinas son de gran bendición a quienes están en ese estado. Por eso muchos sienten que las iglesias y sectas protestantes o evangélicas los ayudan, y a veces nosotros los católicos olvidamos esa parte de nuestro Catecismo que pudiera igualmente ayudar.

 

De qué se trata

El apóstol San Pablo, escritor de la mayor parte del Nuevo Testamento que pertenece a nuestra Santa Biblia, trata el tema a profundidad, pues sabía la necesidad que hay de ello.

Trata precisamente de aqSeguridaduellas personas que ya creen pero carecen de fuerzas y habilidades para vivir haciendo buenas obras, ya sea por la falta de capacidades mentales, físicas o espirituales, estas últimas las principales. Se trata de que Dios está dispuesto a brindar una gran ayuda y dispensar una gran paciencia hasta (e incluso después) que usted sea capacitado por Él, instruido por Él y reciba de Él todo lo que necesita en general para lograr levantarse de ese estado incial, o del estado Re-Inicial, o sea, cuando se desea mucho regresar después de haber perdido la fe. Dios está dispuesto a ayudar, a mostrar misericordia para todos estos casos. No tiene usted que preocuparse pues Dios le da la seguridad. Recordemos que Cristo Jesús dijo: “El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida.” (Juan 5:24)

Dios no nos obliga ni nos presiona, ni tan siquiera a vivir en santidad, recalco. Solo oir su palabra y creer en Dios. Ese es el punto de partida seguro. La seguridad de nuestra salvación está en empezar ahí, y lo demás llegará después o mucho después. Cuando digo, oir su palabra, no tiene que ser yendo a la Iglesia, quizás usted no puede ni ir a la Iglesia, quizás no soporta la Iglesia. Oir su palabra puede ser meditando en las cosas que usted puede soportar y disfrutar de Dios. Dios va con usted al paso que usted pueda andar, recalco (Cuando digo “recalco” es porque ya lo había dicho en artículos anteriores). Usted está seguro y no será condenado si está oyendo su palabra y creyendo solamente. Aunque peque, aunque esté enfermo, aunque no haga buenas obras, etc…

 

Salu2

4 Replies to “Justificación por fe sin obras y seguridad de la salvación”

  1. Un cristiano aislado no tiene sentido. Se es cristiano en la actitud hacia los demás.
    Pensar que basta con “creer en Dios y ya” es un concepto demasiado descafeinado qué significa ser cristiano.
    El documento conjunto sobre la doctrina de la justificación por la fe de las Iglesias Católica y Luterana destacó precisamente este aspecto, que ha sido durante mucho tiempo el punto de partido de innúmeros errores doctrinales protestantes. La Iglesia Luterana reconoció allí que cuando Lutero hablaba de salvación por la fe ya presuponía que ella implicaba obras.
    Si realmente se cree, se terminará haciendo buenas obras.
    Y si no se hacen buenas buenas obras, si no se sirve a los demás, sencillamente no se es cristiano.

    • Claro, Amén, hermano Alberto. Yo sólo estoy tratando de ayudar a un nuevo creyente o a un creyente que perdió la fe y regresa, en un comienzo débil en la fe. Pero todo lo que dices es cierto a largo plazo. Y pienso que las personas así no comienzan siendo cristianos, pero sí creyentes, luego, como dices llegarán a ser personas cristianas, cuando ya hagan las buenas obras que Dios tiene para ellas. Cuántas personas son creyentes (o dicen serlo y no lo son) que no visitan la Iglesia… Quizás si leen esto, les surja el deseo de asistir a misa.
      Sobre doctrina, mi credo personal lo puedes leer en: http://elblogdelcorvo.cubava.cu/nuestro-credo-cristiano-y-apostolico/
      Gracias por tu comentario, muy bueno.

  2. Hermano creo debes revizar con profundidad en lo que crees, hay algunos temas en los que he tenido necesidad de responderte pero no permite comentarios como el de los credos, pero en este creo que no puedo dejar de intentarlo. En tu última parte de este tema dices y cito”Dios no nos obliga ni nos presiona, ni tan siquiera a vivir en santidad, recalco.” esto es una blasfemia hermano, rectifica, la Biblia dice:
    1- “Sed santos, porque yo soy santo.”
    2- “Sin santidad nadie verá al Señór”
    3-“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, lim-piémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”
    y así muchos otros textos que hablan de que debemos andar en santidad, solo que parece que debes entender que significa esto, perdón por mi comentario pero me encataría debatieramos sobre este y muchos temas que lamentablemente en la religión católica no sé por qué pero están muy desviados.

    • Gracias por tu consejo hermano, pero eso no fue lo que quise decir en el artículo. Por supuesto que todo lo que dices es cierto y merece un buen amen, pero supongo que sabes que la Iglesia católica, desde hace mucho tiempo predica lo mismo que dices, y también predica lo que yo digo acerca de la paciencia y la gracia de Dios para con los pobres pecadores (acuérdate de la misericordia de Jesús con el ladrón que murió al lado de el en la cruz y creyó, y Jesús le asegura ¨hoy estarás conmigo en el paraíso¨ ) que no saben ni como se van a levantar del estado en que están. “Hablará paz a su pueblo y a sus santos, para que no se vuelva a la locura.” (salmo 85:8) ¨Apártate del mal… busca la paz y síguela¨ (salmo 34:14) y no seas como ¨los que no conocieron camino de paz¨ (Romanos 3.17 y su paralelo Isaías 59:8) Lee también Lucas 1:79.
      Porque la misericordia es una de las tres cosas lo más importantes de la Ley (Mateo 23:23) y lee Santiago 2:13 (importante) “…juicio sin misericordia se hará con quien no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio”.
      En efecto, Dios no nos obliga ni nos presiona, nos exhorta y anima a vivir en santidad y a todo lo demás.

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