Todos somos iguales, hijos de Dios

Así me habían enseñado en la Iglesia católica de mi pueblo, amigos, pero yo nunca lo había aceptado.

Para mí, la Iglesia debía ser más bíblica en eso, conclusión que sacaba de leer Juan 1:12, y de los comentarios de los protestantes/evangélicos que andaban cerca de mí, que lo ven de un modo más férreo, y que quizás con una buena intención, querían que yo pensara como ellos… y llegué a pensar como ellos, que es lo sorprendente de mi caso.

Traigo este tema a consideración de ustedes, porque he tenido un diálogo con un bloguero que hasta hoy aún es ateo, su blog es el sitio huxley2.cubava.cu (Carpe Diem). Y del diálogo sostenido con él, he llegado a la conclusión de que debo escribir por lo menos, lo mínimo sobre este tema, que pudiera ayudar a aclarar dudas a los amados lectores.

Es cierto que, aún entre los católicos, hay quienes piensan que por ser de esta Iglesia de Cristo, son mejores que las demás personas, y puede que hasta yo caiga en eso, como quizás caí en el pasado. Es pecado.

Todos los seres humanos tenemos la misma dignidad, no importa si se es ateo, católico, protestante, santero, “testigo de Jehová”, islámico, judío, etcétera… Esta era la verdad que me predicaba siempre la Iglesia católica con tanta convicción, y yo no la aceptaba.

Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios. (Juan 1:12)

Lo que más a mí me sorprende, es que no ví mi error nunca, el error consiste en pensar que este versículo bíblico (y otros que comunican una idea similar en el Nuevo Testamento) está haciendo referencia a algo más de lo que dice, o sea, a las personas que no creen en su nombre, o que creen a medias, etc… Sin embargo, la declaración es solo acerca de los que creen. Y me sorprende que yo no tuviera la capacidad y otras facultades para notar esto. Pero todo sucede por una razón. Yo necesitaba respetar el mensaje de la Biblia, y quizás esa es la intención de los protestantes/evangélicos al interpretarlo de la otra manera, pero tengo que reconocer y declarar que es una interpretación peligrosa, porque muchos que nunca han leido la Biblia , la escuchan y ya de paso rechazan la Biblia, al Dios de la Biblia, la fe, la iglesia y etc.,etc… El texto, solo hace la declaración  sobre los que creen, reitero. No habla de otros, recalco.

Figúrese usted diciendole a un no-cristiano o un no-creyente: «Todos somos iguales, tenemos la misma dignidad, pero yo soy hijo de Dios y usted no.» ¿Cómo supone usted que se sienta esa persona al escuchar esas palabras? ¿Se figura usted a Cristo respondiendo semejante forma? Me parece que no es conforme al amor a no ser que sea justo decir algo como eso.

Todos somos iguales, tenemos la misma dignidad, concluyo y enfatizo.

2 Replies to “Todos somos iguales, hijos de Dios”

  1. Amen a esto, todos somos hijos de Dios, todos los que creemos en él y aceptamos el sacrificio de Jesús en la cruz, pero eso no significa que todos seremos aceptados o salvos, porque escrito está que hasta los demonios creen, así que creer no es suficiente, escrito está que muchos dirán Señor, señor, en tu nombre hicimos muchos milagros, etc.. y Jesús les dirá “apartaos de mi porque nunca los conocí”, creer en Dios es mucho más que eso, y no debemos dejarnos engañar con la simple idea de que creo en Dios y soy su hijo, Jesús dijo, “el que dice que me conoce y no guarda mis mandamientos el tal es mentiroso”, “el que me ama , mis mandamientos guarda” y cosas así dejando claro que no es tan simple. Creo que en eso debemos reflexionar.

    • Amén. Hermano, yo solo me refiero a la dignidad de todo ser humano, a la igualdad de todos porque ¨para Dios no hay acepción de personas¨, aquí no es donde toco el tema de la salvación, pero gracias igualmente por ayudar a los lectores con tu aclaración.

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