Apologetica y ecumenismo, edición 2

El poder de la verdad y del amor, apologetica y ecumenismo

A veces muy en el fondo le damos más valor o nos parece más poderosa la falsa espiritualidad, el proselitismo y el sectarismo anti ecuménico, que el amor y  la prédica prudente y paciente de la verdad en amor, la oración y las buenas obras,y fe y la fidelidad, sólo por el hecho de los resultados, del aparente crecimiento de sectas e iglesias anti ecuménicas. Digo “aparente” porque desde la óptica de Dios el crecimiento se mide por otros aspectos. Claro, que todos quisiéramos que fuera la iglesia verdadera la que estuviera llena de personas para que escuchen la palabra de Dios sin contaminación, y toda la verdad a la que nos guía el Espíritu Santo, como prometió Jesús.

También es un hecho que las palabras y profecías de Nuestro Señor Cristo Jesús se tienen que cumplir, y quizás ya presenciamos los tiempos de ese cumplimiento: “porque habrá falsos cristos y falsos maestros y falsos profetas … que engañarán si fuere posible aún a los escogidos” (Mateo 24:24)

A mi modo de ver, puedo decir que debemos perseverar en decir la verdad en amor, y debemos enfrentar con la caridad a las sectas y a los sectarios, y con la verdad,pero sobre todo con oración. Santa Mónica nos puede ayudar mucho, y San Ireneo, San Juan Crisóstomo,San Agustín y para los escritores, San Francisco de Sales. Para decir la verdad hay tiempo o momento. No se preocupe que usted la va a poder decir y esa palabra no volverá vacía. Calma. Lo que nos debe interesar más es el crecimiento espiritual verdadero,la perseverancia en amar y ayudar al prójimo de las diferentes maneras, incluso hablándole.

Es necesaria la paciencia. Ser pronto para oír,tardo para hablar y tardo para airarse.

Y no es necesario preocuparse demasiado, quien es de la verdad,la verdad oye, y quien no es elegido no la oirá. La verdad es poderosa y atractiva, y quien en realidad desee estar lleno o llena de ella,bien puede. Quien se afirma en las verdades de la fe católica y apostólica,puede darse cuenta de que es un legado tan precioso que, si lo entiende bien, es imposible abandonarlo. No creo que sea necesario mantener a las personas dentro de la Iglesia católica para que tengan la fe católica. Lo que sí creo es que donde quiera que esté Jesús en el Sagrario, allí debemos ir a adorarle, a dedicar tiempo y oración, y en la Iglesia donde no esté, allí debería estar, porque es la gran necesidad de esta hora, que haya un Sagrario accesible y que Jesús esté ahí.  Es necesario ver la necesidad que tenemos de la oración sincera.    Pero tampoco debemos caer en la inactividad, debemos predicar la verdad. La actitud hacia los santos del cielo debe mejorar. Y la actitud hacia Jesús sacramentado debe mejorar, y convertirse en adoración en espíritu y en verdad dirigida al Padre.

¿Qué opina usted?

7 Replies to “Apologetica y ecumenismo, edición 2”

  1. Saludos,
    Le pongo mi opinión, un poco escueta porque estoy ahora en pruebas. Coloco además el enlace al artículo de mi página: apologetica.cubava.cu/2016/11/12/apologia-a-la-apologetica/
    Apologética y Ecumenismo no son per se conceptos o posturas excluyentes mutuamente en la vida de un cristiano. Un verdadero seguidor de Cristo, en mi opinión, debe de ser ecuménico y además debe saber defender su fe. El escrito Apología a la Apologética deja entrever esto.
    Sin embargo, su objetivo es criticar la postura pasiva que en muchos lugares está tomando la Iglesia Católica con respecto a la desbordante crecida de los protestestantes, y a ese paso hacer ver que el preparar a los de adentro no es en ningún sentido ir en contra del espíritu de unidad que el ecumenismo busca.
    Apología a la Apologética no critica al ecumenismo, pero tampoco se solidariza con todo tipo de este. Muchos (incluidos sacerdotes) han llegado a defender después del Vaticano II que no importa en qué Iglesia estés, que la conversión a la Iglesia Católica no es necesaria, ¡qué barbaridad! Este tipo de ecumenismo sacrifica nuestra fe, la genuina y verdadera y lo hace en nombre de una dama muy coqueta la Unidad; cuidado porque en su necesaria búsqueda podemos perder más riquezas.
    Pero Apología a la Apologética mientras que se opone a este tipo de ecumenismo lo que pide es la enseñanza y explicación de la fe. Procura porque nos preocupemos más por los de dentro de casa que tan mal están y no andemos buscando sin haber resorbido lo primario la unión con los luteranos, por ejemplo. Es falta de “lente pastoral” que a la Iglesia la abandonen cientos de personas, mientras que se busca convertir a los de afuera. Convirtamos verdaderamente a los de adentro. ¿No le parece?
    Apología a la Apologética defiende el hecho de que el ecumenismo solo es posible con las iglesias históricas o aquellas que se han separado por problemas más políticos que de fe. Bien bien podemos volver a ser uno con los ortodoxos o con la Alta Iglesia Anglicana, pero de qué forma conciliaríamos la fe testiga de Jehová, mormona o adventista con la nuestra.
    Hermano, tenemos que muchas veces entender que las cuestiones no son ni blancas, ni negras puras. Los matices en los que uno se expresa son cientos y la escala de grises es aun más amplia. No puede pretender situarme en un extremo o en otro por lo que haya entendido, y creeré que no lo hace tomando muy en cierto su deseo de que dé mi opinión.
    No soy yo (y me parece que casi nadie clasifica aquí) al que le interesan más los números que el espíritu, más la calidad que la cantidad. Los gráficos dotados, las tablas abarrotadas no son categorías del Evangelio, pero de seguro tampoco lo es el desierto en el que se pueden encontrar algunas Iglesias. No hay que exagerar tanto o ser tan extremista, simplemente hay personas, como los apologetas, que tienen el deseo de compartir su fe y compartirla íntegra y explicadamente con el propósito de confirmar a sus hermanos; y en tal intento critican el descuido de la Madre Iglesia en la enseñanza. La cosa es simple y no hay que ponerla en las ramas, el tronco del árbol es este: las sectas contaminan la fe y proponen una teología equívoca, y aunque a veces socialmente logran mayor amor y sentido de desprendimiento que el Catolicismo están en el error. Basta esto para combatirlas conforme hizo siempre la Iglesia desde el Nuevo Testamento. El formar a los de adentro es algo que no tan solo debe de ser intrínseco al proceso de conversión personal sino que se hace necesario en la actualidad, donde más y más “lobos vestidos de oveja arrancan a nuestros hermanos de la verdadera fe”. El método es sencillo y se logra con la experiencia con Jesús, esto lo da él, a nosotros como Iglesia nos toca poner el puente, nos toca la educación en la fe y el arrebatarles las banderas a los protestantes.
    Te repito hermano que cuando nos desvela el crecimiento de los hermanos protestantes no es porque nos preocupa más el proselitismo, la falsa espiritualidad o el sectarismo antiecuménico que el amor, la oración y las buenas obras; sino porque creemos que esto último no se está aplicando correctamente en la Iglesia mientras que han pasado a alimentar el caudal protestante.
    Los protestantes aumentan por su celo en la fe, mira alrededor de su Iglesia este domingo en misa y dígame sinceramente a cuántos les preocupa interesare en las cuestiones de esta. Pero este es otro tema.
    En fin hermano, si a alguien le sirve el chaleco que Usted describe en el primer párrafo, comparto su opinión en contra de su postura; pero creo que yo no entro en esa categoría tan extremista.
    “decir la verdad en amor”, todos estamos de acuerdo con esto, aunque a veces se nos pasa la mano y somos demasiado duros en nuestras pláticas, en ello debemos mejorar. Pero no crea que el hablar con amor o respeto es contrario a hablar con pasión o llamar por su nombre a lo que es blanco o es negro.
    “es necesaria la paciencia”, de acuerdo, pero no se le puede dejar todo a Dios es necesario el hacer y el hacer en bien.
    “no es necesario preocuparse demasiado”, si le es patológico no, o sea demasiado, pero si esta preocupación te hace trabajar para el Reino de Dios, bárbaro.
    “La verdad es poderosa y atractiva”, ok, lo que nos falta es hacerla conocer, hagámoslo es lo que yo propongo.
    “No creo que sea necesario mantener a las personas dentro de la Iglesia católica para que tengan la fe católica”, no entiendo bien lo que quiere decir con esto, pues a mi mente vienen varias ideas. Si es así como no hace falta ser demócrata para creer en lo que ellos creen, es verdad. Pero si esto pretende en algún grado restarle importancia al hecho de pertenecer a la Iglesia Católica es erróneo por completo. La Iglesia fue fundada por Cristo como el medio para obtener la salvación, ambiente que no solo te conduce a ello pasivamente sino que tiene facultades para ayudarte, es el cuerpo de Cristo y es inmaculada por este.
    Muchas cosas quedan Por decir de todo esto y así pasa con los temas de opiniones y matices, DLB

    • Ay mi hermano, usted disculpe mi crítica que nació de un espíritu constructivo y no de ningún otro. Usted es mi hermano y no puedo hablarle de otra forma. Digo amén a su comentario, solo digo que esto que está sucediendo es solo cumplimiento de las profecías de Jesucristo mismo cuando dice que “vendrán falsos cristos, falsos maestros y falsos profetas que engañarán si fuere posible aún a los escogidos”, por lo que puedo ver que engañarán a mucha gente y eso es precisamente lo que está sucediendo, por lo que es cierto lo que usted dice de hablar en su momento la verdad sin dejar escapar la oportunidad, y digo: es muy necesario. Sólo me parece que la profecía de Cristo se tiene que cumplir al dedillo y eso no hay quien lo evite si es que es para este tiempo que Dios lo tiene predestinado, lo que implica que aunque nosotros hagamos todo, y recalco que lo debemos hacer, para que la verdad sea expuesta lo mas claramente posible ante todos, no lo evitaremos si este es el tiempo de ese error.
      Yo pienso que algunas iglesias protestantes sobre todo las que usted menciona, las históricas y más ecuménicas, pueden llegar a la fe católica y apostólica, no pienso que lo hagan los testigos de Jehová ni los adventistas ni los mormones, porque ya distan mucho de ello como usted acertadamente plantea. Pero con nuestra prédica oportuna y fiel, llena de fe, podríamos acercar a muchos o a todos los que podamos, y pudiéramos tener suficiente fe para que suceda como sucedió con los padres ex-anglicanos que se convirtieron a la fe católica y fueron admitidos en el sacerdocio de nuestra denominación. Quizás no podamos adquirir los locales que ellos ya tienen por ser de esas denominaciones, pero sí tener más sacerdotes santos provenientes del pastorado protestante. No sé si me logra entender. Yo creo que podemos hasta tener fe en que Dios puede traer denominaciones o grandes sectores de una misma denominación a la fe católica, y que pueden ser admitidos o bien en el seno de nuestra denominación, o bien ser una iglesia católica ortodoxa más, lo cual podría ser muy bueno para hacer presente y manifiesta la verdad en el mundo. Ya yo voy observando que se va haciendo necesario que existan más Iglesias católicas en cada pueblo. Espero hacerme entender, y usted disculpe si mi escrito no sonó a crítica constructiva del suyo que era mi objetivo. Voy a tratar de hacerle arreglos.
      Suerte en sus pruebas y cuente con las oraciones de sus amigos por ello.

  2. Saludos,
    Hermano creo que ya estamos más en sintonía, a fin de cuentas es lo que se pide de nosotros “trabajar juntos por el Reino de Dios”. Por mi parte creo que a las profecías del Señor no le podemos poner ni coto ni limitaciones, esto no me preocupa, lo que me ocupa es la invitación del Apóstol a dar “razón de mi espeeranza”, a fin de cuenta Santiago deja claro que haciendo volver “a personas del error” se cubren muchos de nuestros pecados, a mi esto me basta para seguir con esta tarea.
    No entiendo lo que quiere decir con “o bien ser una iglesia católica ortodoxa más”, puede explicarse mejor.
    Desearía pubique su comentario en mi página.
    Paz y Amos

  3. Estoy de acuerdo con el Sr. Pando Valdés.

    El ecumenismo es bueno y necesario, pero antes que mirar hacia afuera para atraer nuevos conversos de las otras denominaciones, primero hay que ordenar la casa propia, porque de verdad no anda bien encuanto a lealtad de sus miembros; se ve la deserción.

    Es como una Universidad que tiene buenas estrategias para atraer gran número de nuevos estudiantes, pero al final no puede crecer y no puede sacar provecho de esta gran ventaja, porque a mitad de camino muchos de los egresados se van retirando de ella, por desacuerdos, insatisfacciones, etc.

    Primero se debe poner mayor esfuerzo en identificar porqué hay significativo número de deserciones y tomar correctivos necesarios. No pensemos que la culpa de esto solo la tienen los fieles que son tibios y no la iglesia.

    La verdad es un problema grande, porque la deserción hizo carrera en Europa en donde es común ver iglesias vacías y ahora amenaza con trasladarse a América.

    El Papa sabe de esto y por eso llamó a América el continente de la esperanza, desde donde se puede parar la recaída

    Saludos

    • Yo también estoy de acuerdo. Pienso que quizás se puede trabajar en ambos sentidos al mismo tiempo, no me lo he cuestionado bien, es que casi puedo decir que recién regreso a la Iglesia católica. Gracias por visitarnos de nuevo y por comentar.
      Saludos.

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