María visita a su prima Isabel (Elizabeth)

¿Alguno de ustedes se ha preguntado por qué es qué María, acto seguido de haber recibido en su propio vientre al Verbo divino, va a visitar a su prima Elizabeth o Isabel?

 

Es que el ángel Gabriel le había dicho que ya su prima estaba embarazada fuera del tiempo y de la edad porque no hay nada imposible para Dios. Este es uno de los misterios gozosos que meditamos el sábado en muchísimas partes del mundo: la visita de María a su prima Isabel, o Elizabeth.

 

Isabel era la madre de San Juan el Bautista, y el ángel Gabriel fue también a su esposo a anunciarle que iba a tener ese hijo fuera de la edad acostumbrada para tener bebés.

 

Y es que María parece haberse identificado mucho con esa prima, cuando decide ponerse a caminar hacia allá tan lejos. Es que esa prima en específico es la prima de la que le había hablado el ángel San Gabriel. María, de la que la Biblia dice en unas dos o quizás tres ocasiones que guardaba todas las cosas que estaban sucediendo y las meditaba en su corazón, debe haber pensado bien y con calma en cada palabra que el ángel le dijo, y en esa calma llegó a la conclusión de que debía ponerse en marcha hacia la casa de Isabel (Elizabeth). Su visita es recordada como un acontecimiento gozoso por todos los que rezamos el Santo Rosario.

 

A mí particularmente me resulta muy interesante apreciar el tipo de persona que es María en especial cuando se trata de personas que como ella, reciben un milagro de los que son imposibles para todo el mundo, en particular su prima Isabel. El ángel Gabriel no le tuvo que decir a María: “ve a ver a tu prima que está embarazada” o por lo menos la Biblia no menciona algo así.

 

Cuántas veces Dios no viene a hablarnos, no manda a nadie a ayudarnos, porque nosotros no dedicamos un tiempo a meditar con calma… como María…, ¿Cuándo le daremos reposo a nuestro corazón cansado y a nuestra mente agotada y agitada?

María tiene que haber entendido bien esto. Quizás no pecó nunca como nos dice la tradición y como todo nos parece indicar, ya que es la madre del Santísimo tres veces santo, Jesucristo, pero debe haber entendido tan bien esto, que el escritor del Evangelio no debe haber olvidado fácilmente ese detalle.

Hay quienes, muchos protestantes no ecuménicos sobre todo, piensan que artículos como este tratan de exaltar y adorar a María. Yo que soy el autor, afirmo que no es así, de corazón se los digo. Esta reflexión es para que veamos qué bueno es meditar en los misterios de la palabra de Dios, y cuando digo “misterios” es porque es necesario revelarlos a otros, que no lo saben. Y si nosotros, como los protestantes no ecuménicos, vemos en los escritos de San Pablo un deleite especial en su lectura y meditación, y eso no es exaltar a San Pablo ni adorarlo, tampoco tiene que serlo con relación a Santa María madre de Dios en este artículo. Yo rindo toda la gloria y la adoración sólo a Dios de poder meditar en todo esto, es preferible para mí pasar tiempo meditando en esto y así gozarme en el Señor que en otras vanísimas vanidades de las que abundan, y si algunos de ustedes me leen, es un gran privilegio para mí también y un gran placer. Saludos.

2 Replies to “María visita a su prima Isabel (Elizabeth)”

  1. Por favor pordías dejar de cometer el error de todo católico de afirmar cosas sin citar los textos bíblicos de donde sacas esa información, porque al leer esto me siento leyendo una historia de novelas, dame las fuentes a ver si son confiables y si es cierto lo que dices, poque creo que no lo es.

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