El verdadero Pentecostés

Hola amigos lectores y hermanos.

Escribo este artículo con motivo de que se acerca la fecha en que celebramos la Venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y en general los 120 discípulos en el año 33 dC. La tercera Persona divina de la Santísima Trinidad vino en una fecha que los cristianos todos, sin importar denominación, conocemos como Domingo de Pentecostés.

El fenómeno protestante o evangélico llamado “Pentecostal” es muy interesante si lo analizamos desde el punto de vista de la fe cristiana, católica y apostólica.

En mi credo personal yo expreso algo sobre “el célebre acontecimiento de Pentecostés”. He querido hacer este nuevo artículo porque pienso que el que yo había publicado en mi blog anterior Es Posible la Unidad Doctrinal tiene sus necesidades de corrección, aunque ya yo andaba muy cerca de la verdad cuando lo escribí. Pero ya ese blog está archivado, no me he decidido a recuperarlo, y bueno… tengo este.

Yo había dicho que no era específica ni meramente el hecho de hablar en lenguas lo que había definido que fueran bautizados por el Espíritu Santo los 120 discípulos reunidos en el Aposento Alto el día de Pentecostés. Afirmarlo ha generado esa ideología que hoy conocemos como “la teología pentecostal”. Yo considero que es bueno e importante enfatizar -como hacen los pentecostales cuando declaran esa teología- lo que sucedió en Pentecostés, y darle por tanto, la importancia que merece la Venida del Precioso Espíritu Santo al mundo. Pero también me parece que hay una manera más apropiada y adecuada de hacerlo, e igualmente o más enfática y dadora del valor merecido al acontecimiento, y que no se acerca en modo alguno a la doctrina falsa, sino que es expresión de ortodoxia radical.

La “teología pentecostal” declara quetanto los apóstoles del siglo I d.C. como nosotros hoy, si ya hemos hablado en lenguas alguna vez, ya hemos sido bautizados con el bautismo del Espíritu Santo. Se trata de una exégesis inadecuada que ha generado una división doctrinal innecesaria adicional a las tantas que ya había cuando surgió(albores del siglo 20) tristemente. Pero si estamos aquí,yo disertando y ustedes leyendo y quizás preparando un comentario, es porque alguien cree que es Posible la Unidad Doctrinal fiel a la Biblia y a la verdad que está en Cristo.

Solo hay que dar una repasada a la Biblia con una actitud sincera y humilde. Todo parte de la escritura del santo profeta Joel que nos dice:

“En los postreros tiempos, dice EL SEÑOR, derramaré mi Espíritu sobre toda carne y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños, y también sobre los siervos y las siervas derramaré de mi Espíritu”

Joel 2:28,29

En primer lugar es acertado destacar que desde que surgió la Iglesia, ya estamos en los “postreros tiempos”, pues ha empezado la Gran tribulación que se va volviendo peor cada vez hasta que alcance las dimensiones tan serias que harán que nuestro Dios descienda a arrebatarnos del peligro el día final que es el de la resurrección y el juicio justo y final. Esos son los postreros tiempos, hoy.

Así que se debe sobreentender que, dado que estamos en los postreros tiempos, se debe estar haciendo realidad la profecía de Joel y por tanto, debe ser un fenómeno normal del Espíritu que las personas profeticen, o sea hablen de parte de Dios (que es el significado de la palabra profetizar), así como que los jóvenes vean visiones y los de mayor edad o los principales entre nosotros sueñen sueños del Espíritu Santo.

Y parte de esto es lo que sucedió en el Pentecostés después de la Ascensión del Señor Jesús al Cielo. Los 120 discípulos hablan en lenguas extranjeras y lo más sorprendente del hecho es que son entendidos por los extranjeros presentes, también ven las lenguas de fuego sobre las cabezas de los 120.Yo no sé ustedes pero yo veo claramente que hay visiones y profetizar, y aunque la Biblia no nos cuenta, pudiera haber hasta sueños previos al acontecimiento o posteriores, estoy casi seguro de eso, pues estamos hablando de que Dios Espíritu viene a la tierra después que Dios el Hijo en su humillación (Jesucristo) prometió que así sucedería. No es cualquier cosa, de eso estoy seguro. Por eso hasta cierto punto entiendo a los pentecostales y hablé de la importancia de Pentecostés. Pentecostésno es cualquier cosa, y la misma Iglesia católica dedica un día de solemnidad especial llamado “Domingo de Pentecostés” (sí porque de hecho fue un domingo, me disculpan los cristianos del santo sábado).

Conclusiones:

La señal evidente del bautismo del Espíritu Santo en el día de Pentecostés no fue el hablar en lenguas extranjeras.

Las tres señales evidentes de dicho acontecimiento fueron profetizar, ver visiones y soñar sueños.

Dichas tres señales son expresión de los siete dones generales del Espíritu Santo y que la Iglesia católica y apostólica refiere a partir de Isaías 11.1,2

Dichas tres señales no son la única expresión de los siete dones del Espíritu.

Dichas tres señales son las señales evidentes del bautismo y del derramamiento del Espíritu Santo para hoy hasta el día Final, pues corresponde a los “postreros tiempos”.

Se debe hacer una distinción entre el bautismo del Espíritu Santo y el derramamiento del Espíritu Santo. No todas las personas del mundo serán bautizadas por el Espíritu Santo, pero en todas será derramado hasta el día final.

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