El perdón a través del sacramento de la Confesión es bíblico

El perdón a través del sacramento de la Confesión es bíblico.

Me propongo analizar con base en el contexto, este pasaje, para llegar a conclusiones fieles a la Biblia.

La gente alaba a Dios que da a los hombres tal potestad.

Mateo 9.1-8

  1. Subió Jesús a una barca, cruzó al otro lado y llegó a su propio pueblo.
    2. Unos hombres le llevaron un paralítico, acostado en una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: —¡Ánimo, hijo; tus pecados quedan perdonados!
    3. Algunos de los maestros de la ley murmuraron entre ellos: «¡Este hombre blasfema!»
    4. Como Jesús conocía sus pensamientos, les dijo: —¿Por qué dan lugar a tan malos pensamientos?
    5. ¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados quedan perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?
    6. Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —se dirigió entonces al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
    7. Y el hombre se levantó y se fue a su casa.
    8. Al ver esto, la multitud se llenó de temor, y glorificó a Dios por haber dado tal autoridad a los mortales.

Un análisis de conciencia fiel nos permitirá aceptar que aquí es claro que al Dios darle a Jesús la potestad de perdonar pecados -y por demás, demostrarlo con el milagro de la sanidad del paralítico- estaba dando a hombres la misma potestad: perdonar pecados. Es Dios en nosotros, no nosotros. Si Dios está en nosotros, nos daremos cuenta cuando podemos perdonarle los pecados a alguien y cuando se los debemos retener… ¿Retener? Sí, esa potestad de retener pecados también se le da de parte de Dios a los hombres, va incluida en esta potestad de la que habla Mateo 9.1-8.

Inconscientemente, muchos protestantes, al hablarles del perdón que Dios da por medio de los sacerdotes en la confesión, dicen lo mismo que decían estos letrados: “Solo Dios puede perdonar pecados.” (Mirar los pasajes paralelos Marcos 2:7 y Lucas 5:21): « ¿Por qué habla este así? ¡Blasfemias dice! ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios? » … O lo que es igual “Solo Dios puede perdonar pecados.” Incluso argumentan más diciendo: “… Y como Jesús es Dios pudo perdonarle los pecados al paralítico.” Oscurecen el sentido del pasaje bíblico y olvidan que el pasaje dice que perdonar pecados es una potestad que Dios da a los hombres, con “s” para indicar el plural.

 

En la 1ª de Juan capítulo 1:8,9 dice que si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel y justo para perdonarnos de todos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Algunos me dirán: Pero si esto es así ¿no es suficiente con confesárselo a Dios? Yo diré, es suficiente. Pero a esto se añade que le confesemos un día a un sacerdote cristiano (un hombre) al que se le haya dado tal potestad, como entendió claramente el evangelista Mateo y la gente que vieron y escucharon a Jesús hablar sobre ello: para que veáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados. Quién sabe si este versículo también se estuviera refiriendo a confesar los pecados a otra persona, como sucede con Santiago 5:16. Para los que gustan de ver abundancia de citas bíblicas, aquí tienen. Gloria a Dios

Usted lo puede retrasar, resistirse a tal doctrina, pero, un día, si usted es un verdadero cristiano, acudirá a este sacramento instituido por el mismo Jesús en sus enseñanzas evangélicas, abrirá su mente y su corazón y aceptará esta doctrina tan fiel e histórica, que se practica desde muy temprano en la iglesia, desde hace muchos siglos. No tiene ni que ir a la iglesia Católica, ni a misa, para lograrlo, con ir al sacerdote tendrá suficiente, o yendo a otro sacerdote aunque no esté oficialmente instituido como tal, y ahí este perdonará sus pecados con la potestad que le ha sido dada. Una de las cosas que me sorprendió muchísimo cuando visitaba la iglesia Presbiteriana de San Antonio de los Baños es el valor que le da esta denominación a lo antiguo en materia de culto y de doctrina cristiana, a diferencia de tantas denominaciones modernas y anti ecuménicas, y es que en el momento del culto en que la gente terminaba de pedir perdón por sus pecados, una pastora que era la Reverenda que presidía en ese momento, tomó el micrófono y dijo estas palabras a los asistentes: “Vuestros pecados han sido perdonados en el Nombre de Jesucristo”, y dicho esto, continuó el culto. Y es que así sucedía después de que los cristianos de la antigüedad pedían perdón por sus pecados: el Reverendo pronunciaba esas palabras.

“A quienes ustedes perdonen los pecados les quedarán perdonados, y a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados.“ (Juan 20:23) Note usted para qué Jesús sopló y les dijo “Reciban el Espíritu Santo” (Juan 20:22). A mí me recuerda el relato de Elías y Eliseo, cuando Elías iba a ser arrebatado al cielo y dejó una doble porción de su espíritu sobre Eliseo. Algo similar sucede con Jesús cuando va a ascender al cielo, un poco antes de subir sopla sobre ellos y les dice que reciban el Espíritu Santo. Siendo Dios, iba a enviar el Espíritu Santo, que solo Dios puede dar, porque el Espíritu es Dios. El Espíritu se le iba a conceder a ellos y a todos los que quisieran para que muchos pecados fueran perdonados por mortales de ahí en adelante hasta la Segunda venida o Parousía de Cristo y del juicio final.

 

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