La unidad y Pentecostés

La unidad y pentecostés

Estaban todos UNÁNIMES JUNTOS cuando llegó el día de Pentecostés.

¿Usted nunca se ha preguntado por qué no hay sucesos como el que vivieron los 120 discípulos en el Aposento Alto, ese que llamamos el Bautismo del Espíritu Santo del día de Pentecostés?

A eso respondo con otra pregunta: ¿Irá el Espíritu Santo a donde no le agrade ir? y aún otra pregunta: ¿Le agradaría ir adonde están los cristianos divididos, juzgándose y maltratándose unos a otros?

¿Cuándo desearémos lo suficiente que venga ese viento fuerte, esa verdad a nuestro corazón, y ese poder que acogerá con amor nuestro corazón? ¿No le asombra la ausencia de poder de su vida? Es realmente triste. Pero hay una esperanza en el Señor. Hoy es tiempo de empezar otra vez.

Tiempo de decir: quiero la unidad.

Quiero el amor. De cierto el Espíritu vendrá. Volverás a vivir la gloria de Pentecostés sólo y en comunidad.

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