No rechaces a mi mensajero , edición 1.1

Algunos consejos para la apologética y el ecumenismo.

Yo estoy por enviar a mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino.
Esta frase la coloca el profeta en boca de Dios, o sea para él, Dios es quien lo dice. Frase que se encuentra en el Evangelio, cuando el mensajero que vendría antes de Jesucristo, prepararía su camino. Ese mensajero era Juan el Bautista (San Juan Bautista)
Dios es quien dice que su mensajero que iría delante de Su Hijo Jesucristo, San Juan el Bautista -y siendo Juan el más pequeño en el Reino de los Cielos- entonces ese muy pequeño en el Reino y este mensajero de Dios, no debía ser rechazado.

Esto nos enseña que no debemos rechazar ni correr el riesgo de rechazar a ningún mensajero de Dios, ya que si no se podía rechazar ni al más pequeño, cuanto menos a los que serían un poco mayores que él en el Reino.
Mejor, hay que decir: Bendito el que viene en el Nombre del Señor. Que no te importe si su mensajero viene de un mundo católico u ortodoxo o si viene de un mundo protestante, porque Dios trabaja por senderos misteriosos. Y cuando dos personas de dos denominaciones cristianas diferentes se encuentran deben conversar teniendo en cuenta estas cosas importantes para que sea un diálogo y además sea fructífero. Sabemos todos los cristianos que esto siempre ha sido una experiencia dificil, pero hay que tratar de ver la verdad detrás de todo, y buscar el acuerdo y la unidad, el respeto del criterio y de la libertad de cada persona con la que iniciamos un diálogo, y valorar que el interlocutor, esté o no de acuerdo, esté muy cerrado o no, está dedicando tiempo a nosotros como nosotros a él. Siempre es importante pensar en que habrá tiempo para decir lo que debemos decir, pues todo tiene su tiempo. El amor es la base de todo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*