El milenio de Apocalipsis 20, aquí tratando de aclarar el misterio

El milenio de Apocalipsis 20, aquí tratando de aclarar el misterio

Recientemente leí un artículo en Palabra Nueva, revista de la arquidiócesis de La Habana, donde reflexioné sobre el significado de la palabra Apocalipsis pues el autor, que es un diácono de la iglesia, escribió muy acertadamente que dicho vocablo significa en realidad quitar el velo o revelar algo oculto, y que no siempre figura el  fin del mundo como aseveran muchos predicadores no católicos (muchos lo hacen por las influencias de estos predicadores, y quizás entre ellos hay católicos que también se han forjado una opinión como esa). Quisiera hablar sobre esto porque quizás pudiera hacer más creíble para muchos estudiosos de la Biblia lo que yo expongo en este sitio de mis opiniones.

Mi opinión

Pero para entrar más de lleno en el tema del milenio, sin hacerlo muy extenso -como gusto de hacer casi siempre para que los lectores se embullen más a leer- y tratando de transmitir ideas lo más fiel a la verdad posible, quisiera decir que el milenio, como concepto puede representar un gran periodo de tiempo en años, pues los números y sus múltiplos (en este caso el 10 y el 1000, que se refieren a plenitud) son objeto de los autores de géneros como el apocalíptico, y siempre quisieron que la interpretación de los lectores fuera la correcta. El milenio: son mil años, pero no tiene por qué ser tomado como literal. Podemos referirnos a un período pleno o grande de tiempo, como se podrá observar si comparamos con otras declaraciones bíblicas. En este gran período de tiempo reina Cristo, y reinan sus santos, el reino de Dios se va extendiendo sobre toda la tierra poco a poco como se declara en el libro de Daniel, otro de género apocalíptico, ha sucedido la primera resurrección, esa del alma y del espíritu de todos nosotros, y ya la muerte segunda, o sea el infierno no tiene potestad sobre nosotros, porque el Hijo nos liberta, y si es así seremos verdaderamente libres del pecado, podremos cambiar a nuestro antojo por así decirlo, todo lo que no quisiéramos ser por cosas nuevas. Todo esto será hasta el fin de este gran período, cuando por un corto tiempo reunirán a todas las personas injustas de las naciones bajo Satanás y de Gog y Magog, o sea aún de regiones tan lejanas como las tierras de Rusia, con objeto de exterminar la raza de los cristianos en una gran persecución contra ellos y contra todo lo que huela a justicia, amor y paz. Y entonces ocurrirá el fin de los malvados y el juicio final, pues aparecerá Cristo, que reinaba desde los cielos -claro está-, y juzgará a vivos y muertos, pues los muertos resucitarán, unos para resurrección de condenación y otros para resurrección de vida eterna, según su justicia que es plena, como ya hemos dicho en otros artículos.

Errores

Si algunos de ustedes tuvieran la opinión de que el milenio es un período de mil años literales y que al final de este vendrá Cristo entonces contradeciríamos a Cristo mismo cuando dice que  el día y la hora de su venida nadie lo sabe. Es un error. Es más razonable alegar que es un período de tiempo indeterminado pero largo.

Ahora bien, se hace más aceptable –para la mayoría de quienes creen en los mil años literales- la idea de que Cristo aparecerá antes de esos mil años literales, como dicen muchas personas de denominaciones no católicas, que creen en una Segunda Venida de Cristo antes de los mil años literales. Ahora bien, cuando acaben los mil años literales, ellos creen igualmente que debe finalizar con el juicio final.

 

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