¿Quiénes son hijos de Dios?

Dios tiene un corazón de padre. Él no sabe sino ser un padre verdadero.

Dios nunca aconsejaría a sus hijos cosas erróneas, ni inadecuadas, ni perjudiciales para nadie.

¿Quiénes son sus hijos?

Hay quienes piensan que los hijos de Dios son una élite, un grupo de personas que cumplen con algún requisito, van a cierta iglesia, y el resto de las personas son seres humanos creados por él, pero no son sus hijos, están fuera de la élite.

Hay quienes usan textos bíblicos para darle fuerza a esta idea.

Este es un tema que se reconoce como controversial, a pesar de que parezca obvia la solución correcta.

Pero yo quisiera preguntar: Sinceramente, ¿Qué texto bíblico dice quiénes NO son hijos de Dios?

Yo no he encontrado ninguno, por lo menos, aplicado al tema que quiero tratar, así que continúo en la posición de la-Biblia-no-lo-dice, pero no dejo de razonar que la verdad nos puede asistir, por eso soy cristiano y católico, aunque respeto la libertad de cada quien de creer como quiera.

Una cosa es cierta: a los que reciben a Jesús se les da la potestad de ser hechos Hijos de Dios, a los que creen en su nombre (Jn.1.12). Hasta ahí llega la Biblia. Del resto de las personas no dice nada.

Pero me pregunto: ¿Cómo podemos afirmar que Dios sea un ser tan indolente? ¿Cómo es posible que pensemos en Dios como alguien que creó seres humanos a los que desprecia y no puede considerar sus hijos por el solo hecho de que sin importarle el motivo no creen en su Único Hijo Predilecto Jesucristo? Creo que a Dios sí le importa la razón y motivo. Y si le importa, a los que creemos en él nos debería importar. Así que antes de arremeter con esta pseudo doctrina fundamentalista contra los corazones de los no cristianos, pensemos como una amiga me ha enseñado a pensar: Preguntándonos cómo actuaría Jesús ante esto.

Hay quienes piensan que no hay razón que sea lo suficientemente razonable para que alguien no crea en Jesús. Pero no se han dado cuenta que al ser tan absolutos, se hallan olvidados de los malos ejemplos de los malos cristianos, de esos que ensucian constantemente con su vida ese Nombre y el título de ‘cristianos’ de que presumen, esos que ensucian a la misma Iglesia de Dios, los falsos profetas, los falsos apóstoles, los que dan tan malos frutos, que han envenenado a mucha gente con ellos, y por consiguiente, gente que ya no cree en Dios por esa causa. ¿De verdad no está justificada esta causa? ¿Por qué no somos más misericordiosos y por qué no tratar de entender a la gente, la gente que es débil ante estas cosas? Eso hacía Jesús, y eso enseñaba.

Él le explicaría a la gente que no es Dios culpable de que usen mal su Nombre y su Palabra, y que todos los que deseen ser hijos suyos, como ser lleno de verdadero amor no rechazará a nadie, ya que Jesús dijo: Al que a mí viene no le echo fuera (Jn.6.37) ¿Pueden ver los lectores como las malas interpretaciones traen resultados tan deplorables, tales deformaciones en la forma de ver a Dios, siendo que Dios es Amor?