Mateo 5.25,26 y algunas razones lógicas para la doctrina del purgatorio

Yo no baso mi fe en la existencia de un purgatorio en esos sagrados libros que llamamos deuterocanónicos, lo baso en las declaraciones abiertas de Cristo en el Evangelio, esas mismas que algunos consideran cerradas por alguna extraña razón. “ponte de acuedo con tu adversario…no sea que seas echado en la cárcel. De cierto te digo que NO SALDRÁS DE ALLÍ HASTA QUE PAGUES el último cuadrante.” Mateo 5.25,26, así que hay un lugar del que se puede salir, interpretación que está conforme al significado de “Evangelio” que es buena noticia, y ya que está en boca de Jesús lo mismo puede aplicar para esta vida que para la venidera (lo que comentaba de las frases abiertas).  Pero voy a explicarlo mejor:

Ya que Dios es justo y a la vez misericordioso, no puede dejar de salvar a quien no lo merece, pero no puede dejar entrar al cielo a quien no está preparado. Y conocemos la naturaleza del ser humano, débil y propensa a fallar. Dios tiene todas estas cosas en cuenta a la hora de establecer cuál es su juicio sobre el ser humano que ha partido de este mundo y ha llegado a presentarse en el Juicio. La razón puede indicar que el ser humano puede ser condenado a un purgatorio aquí en la tierra y entonces cuando esté listo, partirá de este mundo por mandato de Dios y heredará el Cielo, pero también la razón puede indicar que no podemos encasillar a Dios en sólo esta forma de actuar: Si Dios determina que cierto ser humano tiene que pasar por un purgatorio después de su partida de este mundo, hasta que esté listo para gozar del Reino de Dios, Dios es libre para eso, y no sería un error ni en base a su justicia ni en base a su misericordia, al contrario es una confirmación de lo mismo, y en especial de su misericordia, pues hay personas que no podrán entender cómo arrepentirse completamente sin pasar por ese purgatorio, porque el carácter de todos los seres humanos no es el mismo.

6 Replies to “Mateo 5.25,26 y algunas razones lógicas para la doctrina del purgatorio”

  1. Amigo si esto fuera asi que hacemos entonces, con los textos en la biblia como Efecios 2:1-10 que hablan de la salvacion por gracia, o Romanos 5:1-11, resultados de la justificacion por la fe o de Romanos 8 donde no hay condenacion para los que estan en Cristo, los que no andan conforme a la carne sino conforme al espiritu, en estos textos claramente no hablan de nuestro merito, ni de nuestras buenas obras, sino de la salvacion que es un regalo de Dios, la Biblia nos demuestra que con nuestra Justicia no nos acercamos a Dios sino vamos camino al infierno.

    • Gracias por comentar en mi blog, y sepa que respeto profundamente su opinión, hermano, y la entiendo perfectamente porque fui evangélico y fui incluso protestante o anti-católico, y rechazaba casi todo lo que oliera a catolicismo. He sido educado en las doctrinas de la gracia tal y como las creía San Agustín, en quien Lutero basó esta maravillosa teología que usted piensa (de modo erróneo en mi opinión) que se contrapone a lo que he publicado aquí. Sin embargo, Lutero olvidó que San Agustín propuso que habláramos de un purgatorio o dialogáramos sobre eso.
      De hecho, y coincidiendo con usted, cuanto mérito obtengamos los creyentes en Cristo no es mérito propio, sino de Dios, pues la palabra creyentes lo muestra, si es que en verdad lo somos, que todo lo logramos por la fe en Cristo, quien es la verdad que nos hace libres (Juan 8.32), y como todo es por fe, todo es gracia, así que Dios es quien único debe ser glorificado por ello, porque “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces”, como dice el apóstol en la Biblia. El texto Efesios 2:1-10 no expresa una contradicción ante la doctrina del purgatorio, ni Ro.5.1-11 ni Ro.8, ni ningún otro texto al que hace referencia, solo vienen a complementar lo enseñado por la Iglesia histórica que es la denominación católica, la más antigua, y fundada por Cristo y los apóstoles.
      No hay por qué ver contradicción entre una cosa y la otra, pero sí hay por qué ver que ambas doctrinas se complementan. Todo lo que el ser humano puede hacer es arrepentirse y creer en Cristo, y es un regalo de Dios cuando nos arrepentimos y creemos, por tanto, el purgatorio es un regalo de Dios, porque es el lugar donde muchas almas se arrepienten completamente y entonces son llevadas por los ángeles al cielo, ya que le han pagado a su adversario el diablo todo lo que le debían en ese fuego purificador del purgatorio, y lo lograron no con su esfuerzo sino con su fe en Cristo, por eso es que es un regalo de Dios. Efesios 2.10 citado por usted dice que Dios preparó o predestinó para nosotros un grupo de buenas obras para que anduviésemos en ellas, así que esto también es un regalo de Dios.
      El Purgatorio es un regalo de Dios para purificarnos de lo que no nos pudimos purificar aquí en la tierra (la tierra es una especie de purgatorio también), para así estar listos para la vida del Cielo, en la que no puede entrar pecado alguno.
      Si tiene dudas o argumentos contrarios que no le permiten creerlo, escriba si no es mucho pedir otro comentario con todo eso, a fin de razonar juntos. Este blog es para eso.
      Salu2 cordiales.

  2. Toda la doctrina romanista del purgatorio y los medios por los que se pueden evitar sus
    tormentos, está llena de absurdos trágicos y contradicciones, y está en franco conflicto con la
    Palabra de Dios.
    “Menoscaba la gloria de Cristo. Su sangre redentora es el único medio para limpiar
    nuestros pecados, tanto en esta vida como en la venidera, y enseñar que se requiere el
    elemento del fuego, y fuego material según el Cardenal Belarmino, para limpiar las almas
    después de la muerte y hacerlas aptas para la presencia del Señor, es declarar insuficiente la
    sangre de Cristo.”
    “Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza,
    dio el espíritu” (Juan 19:30).
    “Y he aquí, el velo del templo se rompió en dos, de alto a bajo” (Mat. 27:51).
    “Cristo, pontífice de los bienes que habían de venir, por el más amplio y más perfecto
    tabernáculo, no hecho de manos, es a saber, no de esta creación; y no por sangre de machos
    cabríos ni de becerros, mas por su propia sangre, entró una sola vez en el santuario, habiendo
    obtenido eterna redención” (Heb 9:11, 12).
    “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados” (Heb.
    10:14).
    “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de
    Jesucristo, por el camino que él nos consagró nuevo y vivo, por el velo, esto es, por su carne; y
    teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, lleguémonos con corazón verdadero, en
    plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos
    con agua limpia” (Heb. 10:19-22).
    La enseñanza bíblica acerca de los muertos en Cirsto destruye toda la doctrina romana
    del purgatorio.
    Lucas 23:43. El Señor dijo al ladrón moribundo: “Hoy estarás conmigo en el paraíso.”
    2 Cor. 5:8. “Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.”
    Fil. 1:21-23. “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir (no es el purgatorio, sino) ganancia. . .
    Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con
    Cristo, lo cual es mucho mejor.”
    Col. 3:3. “Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se
    manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.”
    2 Tim. 4:6-8. “Yo ya estoy para ser ofrecido, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado
    la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada (no
    las penas del purgatorio, sino) la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en
    aquel día; y no sólo a mi, sino también a todos los que aman su venida.”
    Apoc. 14:13. “Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados los muertos que
    de aquí adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos;
    porque sus obras con ellos siguen.” Tomado de un estudio del Catolisismo y la Biblia

    • Hola, hermano, que bueno que se ha animado a comentar, ya que no todos lo hacen. Veo que usted está arraigado en esas interpretaciones de la Biblia con las cuales excluye en todos los casos a la doctrina cristiana del purgatorio, enseñada por Jesucristo de implícito en Mateo 5:25,26.
      Los textos que usted cita se refieren al destino final de San Pablo, que son Fil. 1:21-23. y 2 Tim. 4:6-8, coinciden con la descripción de un Pablo de Tarso quien de hecho la tradición nos enseña que vivió una vida auténticamente cristiana y por tanto, llena de buenas obras al servicio de su prójimo, por lo que es muy probable que su purgatorio fuera durante esta tierra y luego, al morir en el Señor, descansó de sus trabajos para seguir con sus buenas obras, pues ahora ruega a Dios por nosotros en el Cielo en el Nombre de Cristo Jesús.
      Hay muchas personas que no mueren en el Señor porque no se han arrepentido de todos sus pecados, pero sí hay entre esas personas quienes se han arrepentido de cierta cantidad de todos sus pecados, la fe de la Iglesia es que los bautizados son esas personas, no importa en qué denominación cristiana se hayan bautizado, mientras haya sido en el Nombre del Padre, del Hijo,y del Espíritu Santo. Esas personas al verse en el purgatorio llegarán al punto en que se arrepentirán de todos sus pecados, y entonces es que sus vidas cambiarán completamente por medio de su fe en Cristo. Recuerde que la sangre de Cristo purifica a todos los que creen en Cristo de corazón, y esto incluye cambiar todo lo que al Señor no le agrada, que es aquello que conforme a la verdad él nos va mostrando que debemos cambiar, por eso el fuego del purgatorio en mi opinión pudiera tener connotaciones físicas o impactos físicos sobre nosotros pero más exactamente es el fuego que alumbra en nuestras consciencias para desenmascarar lo que está mal, y nos pone a decidir si obedecer a la fe o no, si poner la verdad en nuestras mentes y bocas y corazones o pecar, pues la verdad es la que nos hará libres del pecado, por eso el purgatorio empieza aquí, y si es voluntad de Dios sigue después de nuestra partida de este mundo, si no es así, se llega directamente al Cielo, como Pablo.
      Un ejemplo interesante a considerar es ese que usted cita de Col.3.3. “Cuando Cristo, vuestra vida, se
      manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.” , puede significar o bien, que los colosenses eran tan santos por la gracia de Cristo que si Cristo vuelve ahora mismo ellos pasarán directamente al Cielo, o bien que ellos están en el purgatorio y cuando Cristo vuelva ellos pasarán al Cielo, pues sabemos de sobra que todos esos cristianos colosenses que leyeron la carta ya durmieron en Cristo.
      Usted cita: Lucas 23:43. El Señor dijo al ladrón moribundo: Hoy estarás conmigo en el paraíso. Yo pienso que eso no supone que el ladrón fuera aún ladrón, a lo mejor fue descubierto lo que había hecho en el pasado y acto seguido fue detenido y crucificado, quizás hace rato se había arrepentido no solo de robar sino de muchos de sus pecados, y fue tan grande su fe y su apoyo al Santísimo Cristo en su aflicción que quizás Dios consideró a ese moribundo lo suficientemente apto para pasar directamente al paraíso en ese mismo día, de hecho es así.
      Cuando usted cita 2 Cor. 5:8. “Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.”, si usted hace una lectura con sinceridad del texto en su contexto, ningún lugar de la Biblia explica que estar presentes al Señor es estar en el Cielo y no puede ser estar en un purgatorio después de partir de este mundo. De hecho, quien llega al purgatorio, llega a un estado y un lugar tan sorprendente que hará que las personas se arrepientan y crean, y sean salvos por la gracia regeneradora de Cristo. Además el pasaje no está indicando explícitamente que partir del cuerpo es llegar al Cielo obligatoriamente. Me parece que es solo una interpretación, y no es precisamente la interpretación de la Iglesia histórica y antigua, sino de iglesias surgidas después del siglo 16, o 16 siglos después de que estuviera la Iglesia católica y hubiera cristianos en la tierra. La interpretación católica muestra la misericordia infinita que tiene Dios, de mostrarles a las personas ese Purgatorio para que se puedan convencer de que se pueden salvar, de que pueden cambiar, y de que si Dios los puso ahí es porque Dios los ama y los rescatará de ahí, a diferencia de aquellos impíos y malvados que irán al infierno.
      La enseñanza bíblica acerca de los muertos en Cristo no destruye toda la doctrina romana del purgatorio, sino que es complementada por ella. Ambas doctrinas se complementan, y más que doctrina romana es doctrina cristiana, pues Cristo mismo la enseñó en el Evangelio de Mateo 5:25,26, como expresión de la misericordia de Dios de darnos la esperanza firme de que vamos a salir de ahí los que no nos hayamos logrado arrepentir de todo en esta vida. Si usted sigue convencido de que estoy en un error, muéstreme lo que usted considera que son absurdos trágicos y contradicciones de esta doctrina con la palabra escrita de Dios. Mire que yo la he leído y no lo he encontrado, de verdad.
      Creo que un buen consejo para usted o para todos los lectores es que los estudios sobre el catolicismo y la Biblia deben ser leídos con mas cuidado, para que no se llegue a conclusiones inadecuadas.

    • Gracias, Disculpe usted que yo modifique tanto este comentario, respuesta al suyo. Es que no estoy familiarizado con este tipo de respuesta y a veces no he meditado algunas cosas o no había descubierto algunas cosas que necesitaba para terminar de darle la forma adecuada al comentario.
      Verá, yo he tenido largas disertaciones con el administrador de la “buena semilla” sin saber que él estaba tan influenciado por las tendencias doctrinales de los adventistas del 7mo día y de los Testigos de Jehová, por eso es que casi en vano participé mucho en ese blog, digo “casi” porque Dios sabe lo que hace, Romanos 8:28. No comento mucho ahí porque no tengo mucho tiempo, y ese es un blog con el que no se puede esperar muchas reflexiones que muevan hacia la unidad doctrinal, porque las tendencias de la fe adventista que comparte el autor y las tendencias testigas de Jehová son casi irreconciliables con el catolicismo ya que es diametralmente opuesta, y queda por tanto demasiado lejana del ecumenismo, que es propósito principal de Dios con mi blog y conmigo en mi misión.
      Como dice usted y como dice la palabra: Hay caminos que al hombre le parecen rectos pero su fin es camino de muerte.
      Dedico tiempo especialmente a atender a los comentaristas de mi sitio como usted porque creo que vienen con dudas sinceras que me quieren expresar, y aunque no sea así los trato de atender bien igual.

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