Salvos por la fe acompañada de obras

Salvos por fe acompañada de obras

Quisiera aclarar bien para mis lectores los conceptos que tengo como cristiano y católico al respecto de este tema, que tiene tanta polémica aún en la actualidad. Reconozco que me había faltado ser más específico en mis explicaciones sobre la doctrina de la salvación.

 

No somos salvos por obras (Efesios 2.8-10) sino por una fe (Efesios 2.8) no sola sino acompañada de obras (Santiago 2.14). Hay personas católicas que están confundidas y han interpretado que la Iglesia católica se ha pronunciado del siguiente modo: somos salvos por fe y obras. Pero la Iglesia no ha hecho jamás un pronunciamiento de esa índole. Al contrario, siempre ha enseñado un Dios de misericordia que salva al pobre pecador que ha caído en las redes enemigas del pecado. La Iglesia lo único que ha dicho es que somos justificados por fe y obras, pues lo expone Santiago 2.25. Nótese que justificados no es lo mismo que salvos, en toda la extensión de la comparación de los dos conceptos.

 

Es muy importante recordar también que de acuerdo al Evangelio y a todo el Nuevo Testamento seremos juzgados por nuestras obras.

 

Por último, quisiera decir algo no menos importante. Algunos de estos católicos interpretan que Efesios 2.8 se refiere a obras que no nos salvan que son específicamente las obras que la ley de Moisés exigía a los israelitas. Usan textos para apoyarse y defender esta doctrina que muestran que Dios no justifica a las personas por las obras de la ley. Pero vuelvo a recordar que no es lo mismo ser justificado que ser salvo. Así que esos textos no están hablando de la salvación sino de la justificación. Como teoría puede que sea bonito pero no podemos atrevemos a establecerlo como ley demostrada.

 

Para mí, la mejor solución a esta disputa doctrinal tan antigua es decir lo siguiente:

 

– somos salvos por fe acompañada de obras.

– no somos salvos por las obras que acompañan la fe que nos salva.

– sin obras la fe no nos salva. Es fe muerta.

– seremos juzgados por nuestras obras.

Hay una realidad interesante que deseo ilustrar con el siguiente ejemplo:  Supongamos que usted va hacia un lugar acompañado de otra persona. En este ejemplo la fe está representada por usted y las obras están representadas por la otra persona. Sin embargo, antes de salir a un viaje hacia ese lugar, la otra persona le dice a usted: “ve delante que yo te alcanzo nada más que pueda”. Entonces usted comienza su viaje solo, e incluso llega solo al lugar de destino.  Luego una tía de usted le encuentra y le pregunta: “¿andas solo?”. Usted como es lógico le responderá: “ando con otra persona pero no ha llegado”,y a los 5 minutos llega la otra persona. A partir de ahí usted y la otra persona continúan juntos hasta el destino final adonde se dirigen.

La fe puede parecer que anda sola, sin embargo en unos 5 minutos se hará acompañar de buenas acciones y obras. Esa es la fe que salva. Usted decide qué obras hacer y Dios decide sobre todas las cosas todo aún lo que usted no sabe al respecto de las mismas obras.  Una lectura de Efesios 2.8-10 y de Santiago 2:14-21 lo mostrará claramente.

Saludos y cualquier duda comenten hermanos.

3 Replies to “Salvos por la fe acompañada de obras”

  1. Amigo Yousdel quisiera decirle que su comentario– somos salvos por fe acompañada de obras, presenta algunos problemas con las Escrituras sobre todo con lo dicho por el Apóstol Pablo a los Efesios 2:8y9 ´´Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros pues es don de Dios, NO POR OBRAS PARA QUE NADIE SE GLORIE´´ o lo dicho por el mismo Apóstol a Tito 3:4y5 ´´Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, NO POR OBRAS de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo´´. Los cristianos somos salvos por fe en la Obra de Jesucristo en la Cruz la cual es suficiente para salvar al más vil pecador, Romanos 4:5 ´´Pero al que obra no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda, más al que NO OBRA, SINO CREE, en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia´´. Salvos para buenas obras las cuales el preparo de antemano para que anduviésemos en ellas (Efe 2:10), obras que hacen resaltar la justicia de Cristo no la nuestra ya que aun haciendo la voluntad de Dios siervo inútiles somos (Luc 17:10). Para finalizar te dedico unos versos de una canción que me gusta mucho y que Dios te ayude a creer en este Jesús.
    ´´Solo en Jesús, confiado estoy, él es mi luz, fuerza y canción.
    La Roca es el, Piedra angular, firme en angustia y tempestad.
    ! Cuan Alto Amor!, profunda paz, el calma mi alma y mi ansiedad.
    Consolador, mi todo es el, solo en su amor firme estaré.
    Solo en Jesús quien se encarnó, la plenitud de Dios llevo.
    Su don de amor y rectitud, su propio pueblo rechazo,
    cuando en La Cruz por mi murió, el propicio la ira de Dios,
    Todo pecado el cargo y en su muerte vivo yo.
    La luz del mundo se humillo, hasta la tumba padeció.
    El Día Glorioso al fin llego, Cristo el Señor resucito.
    El en victoria reina hoy, la maldición de mi quito.
    Pues suyo soy y mío es el, y con su sangre me compro.
    No tengo culpa ni temor por su poder que vive en mí.
    Desde el principio hasta el final, Cristo mi vida ordenara.
    Ya nada me podrá apartar ni de su mano arrebatar.
    Hasta llamarme al hogar, en su poder me sostendrá.
    Amen´´

    • Saludos hermano y gracias por comentar y visitar.

      Recuerde, antes de llegar a esas conclusiones, que el Apóstol Pedro escribió lo siguiente:

      Reina-Valera 1865
      2ª Pedro 3:15
      Y tenéd por cierto que la larga paciencia de nuestro Señor es para salud, así como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito;

      Así que como usted ve, muchas cosas de las que ha escrito Pablo se escribieron para explicarnos lo saludable que es para nosotros comprender la larga paciencia de Dios.
      A Nosotros que durante tanto tiempo nos vimos imposibilitados de vencer nuestros pecados, Cristo nos salvó por su vida, muerte y resurrección. Siempre muestra el SEÑOR su misericordia. No le importó que nosotros no lleváramos obras en ese momento o en esa etapa de nuestra vida, porque sabía quiénes éramos desde la eternidad y preparó un número mayor de buenas obras para nosotros para un futuro. Él es el que produce en nosotros tanto el querer como el hacer, por su buena voluntad. Así que como éramos nuevos en la fe, no llevábamos grandes obras porque no podíamos. Estábamos espiritualmente mutilados. Es en ese caso en que todos los textos de Pablo que usted cita están siendo una realidad en nuestras vidas. Pero cuando ya Dios nos va a conceder una vida de fe y obras buenas, es entonces que se nos cumple lo dicho por Santiago en el siguiente texto:

      Reina-Valera 1865
      Santiago 2:14
      Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fé, y no tiene obras? ¿Podrá la fé salvarle?

      En respuesta, el Apóstol espera un ” no”.

      Así que, aunque lleguen después las obras, la fe qué salva va acompañada de las obras. Dios es quien produce el deseo y el hacer las buenas obras por su buena voluntad, pero nosotros tenemos que preocuparnos por andar en ellas para no decaer y que nuestra fe no muera, pues muerta no nos puede salvar.

      Dado que no seamos nuevos en la fe, aprovechemos el deseo que Dios nos pone, seamos fervorosos y hagamos las buenas obras. Demos así vida a nuestra fe y hagamos salvas nuestras almas.

      Obras de misericordia que podemos hacer:

      – dar de comer al hambriento
      – dar dé beber al sediento
      – vestir al desnudo
      – dar alojamiento al forastero
      – enseñar al que no sabe
      – orar por los difuntos
      – enterrar a los difuntos.

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