Creo en la comunión de los santos

Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven (Lucas 20:38)

Este es un mensaje esencial de la esperanza que Cristo Jesús nos enseñó y quedó plasmado en la Biblia para nosotros.

Sé que este es un tema doctrinal en el que los protestantes o evangélicos no coinciden en su gran mayoría de denominaciones conmigo y la iglesia católica, pero yo les animo a que lo consideren cuando lo puedan sobrellevar.

Jesús dijo como piensa Dios en el versículo citado anteriormente. Jesús deja claramente dicho que toda persona que haya vivido, aunque haya muerto, continúa viva. Si usted lo cree o no, eso no cambiará la realidad: están todos vivos. Él es Dios de vivos y Dios de toda carne (Jeremías 32:27). Por eso, Santa María madre de Dios, San José, los apóstoles, los mártires y los profetas están todos vivos. Y por eso nos dirigimos en oración a ellos.

¿Oración? Oración se dirige solo a Dios – me dirán

Y … ¿ de dónde sacaron que oración se dirige solo a Dios ?

En lo que usted trata de responderme, quiero aclarar el significado de orar.

Orar es aquello que hacen los oradores. Como lo lee. Y … ¿a quién se dirigen los oradores? A su auditorio por supuesto.

Ahora, ¿si el auditorio no fuera solo Dios, sino una muchedumbre? ¿sería un gran pecador el orador? No, es solo un orador, y su auditorio escucha su oración.

Por eso, no tiene nada de raro orar a Dios, a Santa María, y a los demás santos y santas. De hecho, cuando no existía protestantismo, sino solo sectas y herejías a parte de la Iglesia católica, que fue por muchos siglos, la Iglesia enseñaba desde mucho tiempo (durante más de 10 siglos al menos) que sus creyentes y fieles creyeran en la comunión de los santos. La iglesia pensaba en inculcar una saludable espiritualidad.

La comunión de los santos es la amistad o comunión que podamos hacer entre los santos de aquí (de la tierra), la que puedan hacer entre los santos de allá(del cielo), y la que puedan hacer entre los santos de aquí con los de allá.

Ni siquiera necesitamos pararnos delante de un cuadro o imagen de una persona en específico. Hablamos con cualquiera de ellos y ellos nos escucharán si lo hacemos de todo corazón, porque Dios, que ve el corazón, lo hará posible.

¿Por qué la necesidad de creer en esto y de hacer las consiguientes oraciones… si ya oramos a Dios… con eso no es suficiente?

La pata coja y peligrosa de esa creencia protestante

Oren sin cesar. (1 Tesalonicenses 5:17)

No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. (Eclesiastés 5:2)

A muchos les parecería una contradicción práctica estos dos textos. Pero la solución a la contradicción está en creer en la comunión de los santos. Hay quienes ni siquiera lo pensarán porque dirán que eso de orar sin cesar es un extremismo. Lo que no saben es que es posible y es lo más sano para nuestra espiritualidad. No se puede orar sin cesar a Dios porque nuestras palabras delante de él deben ser pocas. Esa es la pata coja, y es un gran fiasco para la vida espiritual. Usted no hallará poder del Espíritu Santo suficiente sino cree y vive la comunión de los santos, orando sin cesar, pues aunque a Dios no le puede ni le debe decir tantas palabras, a cualquiera de los santos que están vivos y en el cielo si puede dirigirles sus palabras y cultivar la amistad con ellos constantemente para que vea usted como no cederá a la tentación si realmente quiere usted vencer y ser digno de la salvación que ya le habían regalado.

2 Replies to “Creo en la comunión de los santos”

  1. Bendiciones para Ud., yo soy laico de la Parroquia San Juan Bosco en la ciudad de Bayamo, Granma.
    Adelante con su blog, me gusta mucho.

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