Nuestro Credo Cristiano y Apostólico (el de todos y el mío)

santisima trinidad

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo,

la santa Iglesia católica*, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurreción de los muertos y la vida eterna.

Amén.

trinidad

*católica: término que significa una e indivisa, y que acoge a todos los creyentes del Universo más allá incluso de denominaciones o grupos, y es por definición todo lo opuesto al sectarismo.


A continuación les pongo un resumen de mi credo personal, no tengan pena en preguntar cualquier duda o inquietud:


Creo en las doctrinas cristianas y apostólicas de la Justificación por fe sin obras y por fe con obras, y de la Elección y Predestinación, tal y como las planteó el gran santo Agustín, el célebre Obispo de Hipona.

Creo en la perfección cristiana a la que Dios llama a todos los hombres, y en que los capacita para ella por medio de la comunión con Él y con los santos.

Creo en el bautismo del Espíritu Santo por medio de la manifestación de los siete dones descritos por los santos profetas, y que se manifestaron plenamente en el célebre acontecimiento de Pentecostés.


Relación de Enlaces a lo que pienso sobre:

Sola Scriptura (Sola Escritura)

La Elección y Predestinación

Justificación por la sola fe

Doctrina de la Salvación

Sacerdotes casados o no casados

Santa Cena Simbólica, o Transustanciación

Oraciones a los santos e Intercesión de los Santos

Diezmo

Confesión de pecados a sacerdotes

El Purgatorio

Quienes son Hijos de Dios

Otro sobre Quienes son Hijos de Dios

El Milenio

El Juicio Final

La Asunción en cuerpo y alma de la Virgen María al Cielo

Doctrina Pentecostal sobre el Bautismo del Espíritu Santo hablando en lenguas

 Otro sobre la Doctrina Pentecostal

Las imágenes en los templos

La gran ramera

 

 

4 Replies to “Nuestro Credo Cristiano y Apostólico (el de todos y el mío)”

    • Gracias por tu participación hermano, es muy valiosa porque me ayudó a recordar que debía modificar un artículo y que gracias a ella ahora me doy cuenta de que esta página del Credo puede mejorar si pongo un enlace adicional a dicho artículo que es muy importante en mi blog. El enlace es http://elblogdelcorvo.cubava.cu/2017/07/15/sobre-la-doctrina-de-la-salvacion/ que es un artículo sobre eso. Pero para quienes no puedan leer el artículo completo solo voy a hacerte un resumen corto de lo que he descubierto sobre el tema.
      Aparentemente parece una contradicción, pero en realidad se trata de dos etapas en la vida de un ser humano cristiano.
      Una de esas etapas (la primera) es llamada la vida de la gracia y de la paciencia de Dios con nosotros (de la que San Pablo habló constantemente como dice 2 Pedro 3.15), donde despertamos a la luz de Cristo con una esperanza que no teníamos antes: el perdón de nuestros pecados gracias a la obra de Cristo en la cruz. Es una vida donde permanecemos aún atados a los pecados más esclavizantes de nuestra vida antigua, y Dios promete pasar por alto todos ellos, aunque duren hasta nuestra partida de este mundo. Ahí carecemos de suficientes fuerzas para la constancia de las buenas obras, pero sin obrar, solo con la fe, alcanzamos la salvación gracias a Cristo, nuestro sustituto en la cruz. Nos arrepentimos a veces pero hay algo que nos falta y volvemos a caer inevitablemente. La Iglesia católica reconoce que muchos evangélicos (no-católicos) la llegan a conocer y a entender bien.
      La segunda etapa, es la que la mayoría de las personas cree increíble, pero es real, y es la nombrada “vida de santidad”, y se caracteriza por un asombro y un descubrimiento y contemplación cada vez mayor de la verdad revelada en la Biblia y su cohesión con la tradición de la Iglesia antigua fundada por Cristo y lidereada por San Pedro el Apóstol, los Once, y luego por sus sucesores a lo largo de la historia humana en la era cristiana, que son los obispos. También se caracteriza por algo obvio: la victoria sobre los pecados más esclavizantes del pasado, la fuerza para permancecer en la fe y en las buenas obras, y la presencia de las bendiciones, todo gracias al poder que se recibe de la Verdad misma, crucificada en una cruz pero resucitada y sentada a la derecha de Dios. Aquí demostramos por medio de las obras la fe, y como es una fe viva o fe con obras, ambas nos salvan.
      Aún así hay que decir que la sola fe (sin obras) que nos salva en la vida de la gracia solo nos salva gracias a que , si somos elegidos, lograremos entrar en la vida de santidad, donde habrá fuerzas para las obras y obras suficientes que harán que la fe inicial sea sincera y llegue a ser fe viva gracias a esas obras que solo Dios sabe que haremos y que preparó de antemano (Efesios 2.8-10)
      Pregunta o comenta cuando quieras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*