Todos los textos bíblicos que se refieren al diezmo y que muchos no católicos (casi siempre protestantes) usan para defender un diezmo neotestamentario, son textos fuera de contexto.
Todos los diezmos siempre se dieron por parte de la nación del Antiguo Israel a los sacerdotes, específicamente a la tribu de Leví, quienes por lo general no tenían tierras para sembrados o ganados, ya que el Señor, Dios de Israel era su herencia.
En el caso en que Jesucristo les habla en el Evangelio de San Mateo 23:23 sobre la necesidad de diezmar, está enmarcada precisamente en el siglo I d.C. antes de la destrucción del Templo y es inequívoca la referencia al diezmo que necesitaba el sacerdocio de los levitas.
Era de la Iglesia cristiana en el Nuevo Testamento
No aparece en todo el Nuevo Testamento una referencia a un diezmo que hubiera dar a la Iglesia de Cristo, a sus líderes, o a sus sacerdotes. Sólo ofrendas cuya cantidad era dispuesta libremente por el que ofrenda, aún si fuera nula.


